Mostrando entradas con la etiqueta Sicariato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sicariato. Mostrar todas las entradas

lunes, agosto 07, 2017

Suprema rechaza recurso de condenados y concluye caso Jordi Veras en tribunales


Jordi Veras, María Alejandra Veras y Lorenzo Fermín
La Suprema Corte de Justicia concluyó el expediente penal ordinario en el caso de tentativa de asesinado al abogado y comunicador Jordi Veras, al rechazar el recurso de casación interpuesto por los condenados.

Así lo dio a conocer Jordi Veras, quien informó que la sentencia fue emitida por el más alto tribunal en fecha 31 de julio pasado, y dijo que aunque con esta sentencia el proceso ha concluido ante la jurisdicción penal ordinaria, en su cuerpo queda sellada la acción criminal de sicariato, con las lesiones permanentes que le acompañarán en su vida, pero lo que nunca va a tener espacio en su conciencia será el ánimo la venganza, ni el odio ocupará su alma.

“Como era de esperarse, por la claridad del expediente, y lo bien fundamentadas que están las decisiones de primer grado y de apelación, la decisión de la Suprema Corte fue el rechazo del recurso de casación que en su oportunidad interpuso la generalidad de los miembros de la Asociación de Malhechores que se unificaron para asesinarme”, expresó Veras durante rueda de prensa en su despacho,a compañado de los abogados José Lorenzo Fermín, María Alejandra Veras Pola y Radhamés Acevedo.

Además agradeció en su nombre y en el de su familia entera a todos los organismos de la Policía Nacional y del Ministerio Público, que llevaron a cabo una seria y limpia investigación del caso, muy especialmente a la magistrada Yeni Berenice Reynoso, y a sus compañeros de trabajo en Santiago; y de igual manera a la Jefatura dela Policía Nacional, en la persona del general José Armando Polanco Gómez, así como a su equipo de investigación comandado por el General Héctor García Cuevas.

“Es propicia esta circunstancia para expresar mi satisfacción como ciudadano y abogado, por la forma limpia, honesta, responsable y diligente que se comportó el colectivo humano, magistradas y magistrados, de las distintas instancias recorridas por el expediente vinculado a mi persona, y que ahora llega a su final ante la Suprema Corte de Justicia”, expresó Veras, al tiempo de expresar que todo no está perdido y que todavía se puede confiar en que la majestad de la justicia hace acto de presencia.

martes, abril 02, 2013

Jordi Veras será operado nueva vez por daños le causaron sicarios



Jordi Veras será intervenido
Santiago. Los daños causados por los disparos hechos por sicarios contra el jurista Jordi Veras, requerirán de una nueva intervención quirúrgica para colocarle una prótesis en el ojo derecho.En un documento remitido por su padre, Ramón Antonio (Negro) Veras, indica que Jordi se vio precisado a viajar nuevamente a los Estados Unidos para someterse a una nueva intervención quirúrgica, la cual está pautada para el próximo día 5 de abril.

Informó que luego de la operación, Jordi Veras deberá permanecer un día en el hospital y regresar una semana después para chequeo postoperatorio, siempre cuidándose de no tocar el ojo operado durante un mes.

Negro Veras explicó que después del 5 de mayo próximo, su hijo deberá regresar a los Estados Unidos para proceder a medirse el espacio del ojo derecho, para que se le confeccione una prótesis que sería ya en la forma de un ojo completo, el cual le será colocado el próximo mes de junio de este año.

En julio de 2012, el especialista norteamericano David de la Rocca, quien intervino a Jordi Veras en la cuenca de los ojos, indicó que, por la condición que se encontraba el ojo derecho, debía someterse a otra operación, en un período no menor de un año, con el fin de evitar que se perdieran la movilidad de los músculos oculares.

Advertía que de perderse esa oportunidad el paciente tendría que someterse, en el futuro, a una doble operación, consistentes en extirpar y hacer que los músculos adquieran movilidad. Jordi Veras fue agredido el día dos de junio del 2010 por supuestos sicarios, pagados por el empresario Adriano Román.

sábado, marzo 02, 2013

A los 33 meses de la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi Veras



 Ramón Antonio "Negro" Veras
1.- La delincuencia unificada procura sembrar el terror, el miedo; y luego, alcanzar la impunidad, para así continuar llevando dolor y luto a la familia dominicana. Ante semejante situación, la sociedad tiene que utilizar su instrumento de salvación que no es otro que la justicia.

2.- El asesinato por encargo, de factura relativamente nueva en nuestro país, procura desarrollarse para afianzarse en todo el territorio nacional; los hombres y mujeres de bien solamente tienen para vencer el gatillo y el plomo, a la justicia. De lo contrario, la industria del crimen va arrodillar a los que se dedican al trabajo digno y decente.

3.- Aquellos que pagan para matar y los que hacen el trabajo de asesinato, juegan distintas cartas y una de ellas es no ser descubiertos en sus fechorías por los investigadores judiciales y policiales; y si logran ser puestos al descubierto, entonces su estrategia es burlarse de la justicia.

4.- El 22 del pasado mes de febrero del año en curso, nuevamente fue reenviada la audiencia del caso Jordi. La asociación de criminales, promoviendo la posposición de la audiencia, cree que se está burlando de la justicia, de la sociedad, de Jordi y su familia, pero no es así; en su afán de alargar el proceso, el que mandó a matar a Jordi y los que ejecutaron el plan criminal, lo que están demostrando es que temen ser alcanzados por la vara de la justicia.

5.- El tiempo no borrará la acción criminal, ni la posposición reiterada de las audiencias nos va a desesperar; hoy, al cumplirse 33 meses de la tentativa de asesinato, seguimos con firmeza reclamando y esperando la aplicación de la ley a los imputados.

6.- Lo mejor y sano de la sociedad dominicana ha hecho causa común con mi hijo y con el dolor de su familia, porque la tentativa de asesinato en su contra fue la respuesta del crimen por encargo al trabajo serio, responsable y honesto de Jordi, como profesional del derecho.

7.- La sociedad dominicana, por muy agrietada y abrumada que esté, no puede ceder ante aquellos que buscan, imponiendo el crimen, atemorizar a lo mejor de nuestro país.

8.- Para no sucumbir ante la criminalidad organizada, hay que enfrentarla con los métodos, mecanismos e instrumentos legales de que dispone la sociedad para su defensa en forma civilizada, el servicio judicial 
actuando con responsabilidad y honestidad.

9.- La víctima, Jordi, al igual que la familia entera, ha confiado en el sistema judicial para enfrentar a los que se asociaron para asesinarle; lo contrario sería recurrir a la justicia privada, a la venganza, para lo que no está formado Jordi ni su círculo familiar.

A treinta y tres meses y una actitud procesal



En Nuestra Opinión...

El calendario, el pasado 2 de marzo del año en curso, 2013, marcó un mes más transcurrido y suman ya treinta y tres meses en este proceso, que inició con mi atentado el pasado 2 de junio del 2010.

Como el primer día en que pudimos ver la luz y darnos cuenta que estábamos con vida y que pudimos dar gracias al Todopoderoso por estar de vuelta a la luz, hemos estado conscientes de que quien orquestó y pensó el atentado y dio todas las facilidades para que los ejecutores lo llevaran a cabo; es una persona que ha estado parte de su vida realizando actividades criminales en contra de otras personas y siempre buscaba como salir sin recibir castigo, hasta que cumplió pena de un año por el caso de intento de asesinato de su hermano Pablo Román y posteriormente del caso de Miguelina Llaverías, por el cual se encuentra interno, por veinte años, en la cárcel de Rafey.  

A treinta y tres meses, tanto mi familia como quien escribe, estamos conscientes de que esto, ya no se trata de un caso individual de nuestra persona, sino que es un compromiso como ciudadano y profesional, a lo que estamos obligados a llevar  a cabo por la responsabilidad que entendemos debe tener cada dominicano y dominicana de buen corazón frente a la delincuencia y el crimen organizado, como el sicariato, que se ha 
convertido ya en una empresa criminal.

A treinta y tres meses, hemos sido objeto y testigo nuevamente, de la actitud procesal acostumbrada del condenado e interno, Adriano Román, así como lo ha hecho en cada expediente en que se ha visto envuelto en la justicia, lo hace con el caso que nos ocupa.  No puede ni debe sorprender a quien escribe, ni a ustedes amables lectores, que veamos que los envíos provocados por él, sean algo ajeno a su comportamiento o algo aislado, no.  Es una forma y una conducta que ha adoptado este imputado y condenado, tal como dije, desde que inició su carrera delictiva, hace más de treinta y cinco años.  

Cuando no es que intenta irrespetar jueces, lo hace con abogados, desconociendo los mismos ante la vista y mirada de todos. O es capaz de inventarse enfermedades o alegar que lo están maltratando, como si los que él ha causado a través de su vida, no contaran. En fin, la actitud procesal de este condenado y hoy imputado, no ha sido y no será otro, que el de rehuirle al proceso, en este caso, al  fondo, ello estamos preparados y dispuestos a seguir enfrentando todo lo que acontece y en espera de una sentencia ejemplar en contra de estos imputados que atentaron en nuestra contra.

A treinta y tres meses, ante todo esto que hemos narrado, y tal actitud procesal de irrespeto, no podemos asumir el afán, la desesperación y la impaciencia como Norte, lo que no implica que tampoco permitiremos que se intente relajar el sistema ni la justicia.  En todo momento que se requiera nuestra presencia, mientras Dios nos siga dando la fuerza y la fe, para proseguir, estaremos, junto a nuestra familia y lo mejor del pueblo dominicano, presentes en cada audiencia, como esperamos estar el próximo diecinueve del mes de abril, que es para cuando fue reenviada la audiencia de fondo del caso.  Seguiremos  siendo vigilantes con el caso.  Ya lo hemos dicho, no buscamos venganza, porque eso no alberga nuestro corazón, sino la justicia para que cosas como las sucedidas, tengan una sanción ejemplar para con otros casos, en contra del crimen organizado y el sicariato.

Por: José Jordi Veras Rodríguez (jordiveras@yahoo.com)


sábado, febrero 02, 2013

A los 32 meses de la tentativa de asesinato de mi hijo Jordi Veras



Ramón Antonio "Negro" Veras
La acción criminal contra Jordi Veras Rodríguez, ejecutada el dos de junio de 2010, no se apartará jamás de la conciencia de los que aspiramos a vivir en una sociedad libre de criminalidad. 

Nuestra familia ha sabido soportar con firmeza el dolor, la angustia generada por la tentativa de crimen de la cual fue objeto Jordi. La desesperación no se apoderará de nosotros; nuestras convicciones son tan fuertes como el acero, porque están constituidas de la combinación de templanza y tenacidad. 

La confianza de que se hará justicia en el caso de Jordi, cada día se fija más y más en nuestra conciencia; no tenemos motivo alguno para pensar de qué no será así, porque la ley y el derecho están de nuestro lado.  

En reiteradas ocasiones hemos dicho, y reiteramos, que el caso Jordi, no es sólo de nuestra familia, sino de toda la familia dominicana, y de la parte sana y sensible de la sociedad dominicana; la solidaridad que hemos estado recibiendo desde el mismo día del hecho criminal, así lo demuestra. 

El próximo día 22 de febrero en curso, se continuará conociendo ante la jurisdicción de juicio el proceso contra el que pagó para asesinar a Jordi, y los que organizaron y ejecutaron la tentativa de crimen. 

Aquellos que figuran como imputados en el expediente del caso Jordi, han recurrido a todas las maniobras a los fines de eternizar el proceso; pero todos los plazos se vencen, y se agotan las maniobras disfrazadas de argumentos legales. 

El peso de la justicia ha de caer sobre quienes quisieron quitarle la vida a Jordi, sembrar el miedo en la sociedad, e institucionalizar el crimen organizado en la modalidad de sicariato. 

La felicidad de la familia dominicana no puede ser lesionada por la decisión de aquellos que utilizan sicarios para ejecutar crímenes contra hombres y mujeres decentes, laboriosos y de utilidad para la sociedad.

miércoles, octubre 10, 2012

Mis reflexiones como padre de una familia agredida



1.- La satisfacción por el deber cumplido como padre nunca termina en sociedades donde están presentes fenómenos sociales nocivos, como el sicariato y otras variantes del crimen organizado.

2.- Los padres de Jordi Veras, Carmen y yo, nos preocupamos por formar una familia de hombres de bien, educados, decentes y honestos. Jordi y sus hermanos asimilaron y han practicado lo que aprendieron en el hogar.
    
3.- Carmen, la madre de Jordi, falleció convencida de que habíamos trillado un buen camino con nuestros hijos, y yo creí que mi obra como padre había concluido satisfactoria mente.
    
4.- En lo que a mí respecta, como padre he pasado los momentos más amargos, dolorosos, angustiosos y desesperantes desde el día 2 de junio de 2010, cuando mi hijo Jordi, fue objeto de un intento de asesinato.
    
5.- Como consecuencia de la acción criminal, Jordi lleva en su cuerpo varias lesiones permanentes, y yo, espiritual y anímicamente, he vivido a medias, con una alegría marchitada, y con una pesada carga que me la llevaré hasta la tumba, porque sé que por muy fuerte sanción que reciban, como merecen los asesinos, la paz espiritual nunca regresará a mi agredida familia.
    
6.- Quiero que estas reflexiones lleguen a lo más profundo del corazón y se afiancen en la conciencia de todas las madres y padres del país, para que hoy, más que nunca, luchen para que sobre esta sociedad deteriorada, agrietada por todas partes, levantemos un ordenamiento social nuevo en el cual nuestros nietos y nietas, en el futuro, vivan si sobresaltos, miedo e inseguridades, y para que ningún padre de familia tenga que pasar por el calvario que yo he pasado.

jueves, octubre 04, 2012

¿Y qué tantas vueltas para condenar a los criminales?


La sociedad dominicana ha estado siguiendo, atenta, la evolución de un caso criminal en el que todavía la justicia camina lenta, sospechosamente lenta, para imponer las debidas sanciones a los acusados de un fallido atentado contra la vida de un joven abogado y comunicador de Santiago.
Nos referimos al caso de Jordi Veras Rodríguez, tiroteado en la cara en junio del 2010 mientras entraba al canal de televisión donde produce un programa de comentarios, en una alevosa conjura bien orquestada y pagada por personajes siniestros que no terminan de ser llevados al juicio de fondo para que se les dicten las penas correspondientes.
Veras es hijo del respetado y reconocido jurista Ramón Antonio (Negro) Veras, uno de los más distinguidos defensores de los derechos humanos, pero también un ciudadano que ha ganado méritos en la sociedad por un ejercicio serio y limpio de su profesión.
Con justo derecho, el doctor Veras está reclamándole a la justicia que no defraude a esta sociedad permitiendo que los autores del intento de asesinato de su hijo eludan el castigo penal, en la medida en que los tribunales barajan y le dan vueltas al caso para no dilucidarlo a fondo y tomar las decisiones definitivas sobre los culpables.
Y tiene toda la razón el doctor Veras. Si la justicia no obra con prontitud (aunque ya se ha tardado demasiado) y con valentía, este caso podría convertirse en un desagradable acicate para la impunidad de ese y otros episodios semejantes en que el sicariato ha dejado las huellas de su tenebroso quehacer, actuando por impulsos de una  mano invisible e imprevisible que dicta sentencias de muerte con el mayor descaro y prepotencia.
Lo que no tiene explicación, ni mucho menos justificación, es que habiendo identificado a los autores intelectuales y materiales del grosero atentado contra la vida del joven abogado Veras Rodríguez, la Justicia parezca indiferente, timorata o tal vez forzosamente paralizada para concluir el proceso, dejando en la sociedad la sensación de que aquí, por miedo o irresponsabilidad de las autoridades, los criminales pueden hacer lo que les venga en gana con las vidas y propiedades de los ciudadanos.

martes, octubre 02, 2012

Lo visto a veintiocho meses



Luego del 2 de junio del 2010, han transcurrido veintiocho meses exactamente al día de hoy.  

    
Desde el mes de diciembre del 2011 permaneció el expediente en la fase intermedia o lo que conocemos como la audiencia preliminar cuando hubo que conocerse catorce audiencias, dentro de éstas, doce envíos y dos audiencias de conocimiento de presentación de la acusación, de las pruebas, objeciones a las pruebas, y las réplicas de cada una de  las partes.  Ya  la magistrada a cargo, reservó el fallo para el próximo 9 de octubre de los corrientes.  
    
A pesar de todo lo que hemos visto y escuchado en cada una de las audiencias que hemos participado, junto a mi esposa Katty, mi padre y mis seres queridos, no dejamos de perder la confianza en la justicia.  

Por el hecho de que soy abogado, como lo es mi padre, pero conozco el proceder y la forma de actuar en justicia del imputado Adriano Rafael  Román Román, y estoy consciente del poco o ningún respeto que el mismo posee, al  igual que los demás imputados, de lo que es la justicia dominicana, no importando de dónde provenga.  Asimismo, por el hecho de la esperanza, fe y confianza que tenemos en el material humano que integra la justicia de Santiago, es que hemos, mi familia y yo, podido mantenernos firmes ante tanta iniquidad, bajeza, e irrespeto de quienes no conformaron con intentar eliminarme, y no lograron por obra de Dios.
    
Lo que hemos visto en estos veintiocho meses, hemos ratificado en lo que se ha convertido la profesión de abogados,  como la misma, al cualquierizarse, ya lo que puedes escuchar desde un estrado es todo lo que no te puedes imaginar, porque muchas de las cosas no tienen nada que ver con el caso o expediente del que se está ventilando, sino en alusiones personales en mordaces comentarios, como si se tratara de una “chercha” o se estuviera en un parque público.  Se utilizan los argumentos más inverosímiles y bajos para realizar los envíos de las audiencias, irrespetando con ello la calidad que se presume de togado que se puede tener. 
    
Bien tuvo mucha razón en una ocasión mi padre, al decirme, una de sus razones de por qué, estaba dispuesto en abandonar los estrados.  Es que ya los mismos se estaban convirtiendo en una zona o en un ambiente de ser aprovechado por aquellos que lo que no te pueden decir fuera de ellos, lo hacen valiéndose de estar en plena faena. 
   
Hay quienes no utilizan la lealtad, el honor, el respeto ni la moral para conllevar los procesos, ni para con los colegas, ni para con los magistrados y magistradas.  Pienso que no es lo que nuevos abogados y abogadas deberían estar aprendiendo cuando van a las prácticas forenses, esas son las malas mañas que deberían obviarse. 

He ratificado en el juicio intermedio que los que intentaron arrancarme la vida, son condenados o han sido llevados al banquillo de los acusados por crímenes y no por delitos menores y en esa tesitura se manejan en aguas conocidos cuando están en los estrados, no son “muchachitos” acabados de llegar, sino que han conocido el ámbito del crimen en su mejor dimensión.

El intento o tentativa (porque no pudo materializarse, pero hubo la intención y los móviles utilizados eran para matarme no para herirme) de asesinato de que fui objeto hace veintiocho meses, fue utilizando el método o modalidad del sicariato, o sea, que no fue el crimen normal y corriente de que Fulano mató a Mengano, Sino el mismo caso de Miguelina Llaverías, mi defendida, que Adriano Román, utilizó una compañía de detectives para llevar a cabo ese objetivo.  

A la vez el encargado contrató un chofer y un asesino que era quienes realizarían los disparos contra ella.  La complejidad que tiene esta modalidad de asesinato, es que tienes que buscar conectar Adriano Román con el último que ejecuta y a su vez con los demás en el eslabón y para ello se utilizan pruebas directas, esto es, si existen testigos que vieron o presenciaron el hecho o conocen de alguna trama del hecho. En defecto de éstas,  las pruebas circunstanciales -esto es que se reúnen todos los elementos o indicios que fueron utilizados para llegar a realizar ese concierto para el crimen-, es por esta causa que muchas veces este tipo de crímenes tarda en investigarse por todo lo que hay envuelto, en cantidad de imputados y de elementos de pruebas.  A diferencia del crimen corriente que uno mata al otro, es mucho más fácil determinar la implicación.
    
Mi familia y amigos que llegaron a estar presentes en audiencia, tenían que escuchar desaguisados argumentos sin base, como aquel de que para que se cumpliera el concepto legal y jurídico de la “tentativa”, debían haberme vaciado los seis o siete tiros que carga un revólver, porque quizás así se hubiera podido caracterizar este elemento.  

El cual es utilizado para cuando un hecho criminal que no se ha consumado porque una causa extraña al que ha intentado llevar a cabo el hecho, lo ha impedido. Cuando sucede lo que a mí, que he quedado con vida, a diferencia de los alegatos contrarios en el juicio preliminar  de los imputados, de que  la calificación de mi hecho debía ser por “golpes y heridas” y no por asesinato, alegando que aún vivo.  Muy sencillo para el que no es abogado u abogada, varias cosas tenemos para acoger lo que llamamos “tentativa”: el hecho de que el móvil o la intención haya sido causar la muerte, combinado con el tipo de arma utilizada y el lugar o la parte del cuerpo donde se haya inferido la herida.  En el caso propio, fue a la cabeza y al cuello, utilizando qué, ¿una vara de pescar?,no una pistola. Todo esto es suficiente para acoger el concepto antes indicado.  Y no había la necesidad, como argumentaba un togado, de que había que vaciarme los tiros del revólver para saber qué intención se tenía. En mi caso no estoy vivo porque los asesinos y todo el que planificó la trama, tenía la más mínima intención de que yo siguiera formando parte de los vivos al día de hoy.  Gracias a Dios y los médicos, esto no fue una realidad.  Como tampoco lo fue en el caso de Miguelina Llaverías, a quienes sus asesinos y planificadores, intentaron asesinar, disparándole detrás de la oreja.

Estos veintiocho meses han servido para que tanto mi familia como yo, así como el que ha sido solidario con nosotros, que es la mayor parte del pueblo dominicano, sigamos comprometidos con luchar contra lo que se ha convertido en una empresa del crimen, como es la modalidad del sicariato.  Y se ha convertido en un desafío para autoridades y todo el que desee una mejor forma de vida, de no darle espacio a los que aquí fomentan, aúpan, defienden y hacen de la delincuencia y el crimen organizado una forma de vida.  A estos veintiocho meses, sigo aferrado a la vida y creyendo con mucha fe, que son más los que desean algo mejor y que están dispuestos a enfrentar con esperanza; un futuro mejor para nuestros hijos, hijas,  nietos y nietas; que debemos construir hoy.

Email: jordiveras@yahoo.com: 

Para amigos y familiares que han ido a las audiencias y no comprenden mucho de sus términos. 

A los 28 meses de la acción criminal contra mi hijo Jordi Veras


1.- Al igual que al seno de muchas familias del país, a la mía también llegó un eslabón de la cadena de criminalidad que desde años perturba a la sociedad dominicana. Por casualidad, la tentativa de asesinato ejecutada por sicarios contra mi hijo Jordi Veras, el 2 de Junio de 2010, le causó graves lesiones permanentes, pero no le quitó la vida como era el deseo de quien pagó para el crimen y los que decidieron ejecutarlo.

2.- En mi condición de padre de Jordi, confieso que no quiero que ningún padre pase el martirio que he padecido desde la infausta noticia del hecho criminal contra mi hijo; la desesperada espera desde que ingresó, hasta que abandonó el quirófano con la incertidumbre de si mi hijo quedaba con vida, y el  tormentoso seguimiento a la investigación policial y judicial para descubrir a los autores de la acción criminal.

3.- Como padre he tenido que soportar con estoicismo y angustia el curso del proceso judicial, estando presente en las 14 audiencias efectuadas hasta ahora, en el curso de las cuales he tenido que escuchar, saliendo de las gargantas de los defensores privados y públicos de los imputados, palabras hirientes contra mi persona, y de escarnio contra Jordi, su esposa e hijos.

4.- Hoy, al cumplirse 28 meses del operativo criminal contra mi hijo Jordi, y después de 14 audiencias, mi familia, lo mejor de la sociedad dominicana y yo, estamos a la espera de que llegué el día 9 de Octubre, para conocer el fallo de la honorable magistrada encargada de la instrucción del proceso.

5.- He sido reiterativo con relación a mi confianza en el material humano que administra justicia penal en Santiago, y ahora, en espera del fallo de instrucción, ratifico mi esperanza de que en el caso de mi hijo Jordi, se va a imponer el sentido de la justicia y la legalidad.

6.- La asociación criminal que decidió quitarle la vida a mi hijo Jordi, y que procura burlarse de la justicia para seguir llevando desasosiego a la sociedad dominicana, debe ser alcanzada por la vara de la justicia, como una advertencia  a la criminalidad organizada de que el asesinato por paga no tiene espacio en nuestro país.


7.- Es de esperar que se haga justicia contra el que pagó, los que organizaron y el que apretó el gatillo del revólver y le disparó en la cara a Jordi, para matarlo. Es todo lo que espera nuestra familia, y la sociedad dominicana para no seguir viviendo a merced de quien tiene dinero para pagar asesinatos.


8.- El sufrimiento, el dolor, el pesar que ha cargado mi familia durante 28 meses por la acción criminal contra Jordi, no lo debe padecer ningún otro hogar dominicano.

 9.- La tragedia que llegó a mi familia con el acto que organizó y ejecutó la asociación  criminal que quiso quitarle la vida a Jordi, la hemos llevado encima contando con la solidaridad de lo mejor del país, que ha hecho suya la desgracia que nos ha tocado padecer.

sábado, septiembre 01, 2012

A los 27 meses de la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi Veras


1. Aunque muy difícil se presenta el camino a transitar a los fines de alcanzar justicia, no vamos a cansarnos de reclamarla en el caso de mi hijo Jordi, del cual se cumplen 27 meses.
    
2. Estamos mentalmente preparados para, sin desesperación, esperar que los órganos judiciales tomen la decisión ajustada a las pruebas, la ley y el derecho. Así lo quiere la sociedad y nuestra familia.
    
3. El grupo que acordó asesinar a Jordi ha utilizado, y va a utilizar, todos los medios para que el tribunal no avance en el examen de la legalidad de las pruebas. Ante esta situación hemos sido prudentes,  inclinados reverentes ante lo decidido por el tribunal. Estamos armados de paciencia porque creemos que una responsable y sana justicia se ha de imponer. 

4. Lo dijimos ayer, y lo reiteramos hoy, el caso de mi hijo Jordi es el de todos los padres que aspiran a levantar su familia en un ambiente de decencia y seguridad plena, y no bajo la amenaza del crimen organizado en la modalidad de sicariato.
    
5. Un Adriano Román que torturó en forma salvaje a Miguelina LLaverías y luego pagó para que la asesinaran, que quiso asesinar a su propio  hermano Pablo Román, que incendió una vivienda con su inquilino adentro, y pagó para asesinar a mi hijo Jordi, ahora quiere burlarse de la sociedad y la justicia reclamando que lo envíen a su casa para desde allí continuar en sus actividades ligadas con hechos de sangre.
    
6. Ante el rechazo hecho por la Suprema Corte de Justicia a su demanda en declinatoria, ahora el señor Adriano Román está solicitando que desde la cárcel de Rafey, donde cumple prisión de condena a 20 años por la tentativa de asesinato contra Miguelina LLaverías, y desde donde  pagó para asesinar a Jordi, se le envíe a su casa.  
   
7. Por muy difícil que se presente la situación del país, la sensibilidad se mantiene firme en el corazón  de lo mejor de nuestro pueblo, y la solidaridad que genera esa situación  humana me fortalece y motiva a seguir adelante, y no descansar hasta que se haga justicia en el caso de mi hijo Jordi Veras.

viernes, junio 29, 2012

Negro Veras: Intento de burla ante justicia, es mal precedente


Santiago.-El jurista Ramón Antonio (Negro) Veras ahora advierte que santificar las aspiraciones de Adriano Román, de burlarse de la justicia, constituye un funesto mensaje a la familia dominicana y a la seguridad ciudadana.
                                                                                          
“Entiendo que en estos momentos en que asesinar por encargo se ha convertido en el país en una práctica criminal, lo mejor la nación ha externado un rechazo unánime a las pretensiones de Román, de continuar con su práctica de incidentar el proceso del caso Jordi, como se comprueba por los doce reenvíos que ha promovido con alegatos carentes de seriedad”, expresó Veras.

Explicó , mediante un documento con motivo de cumplir 25 meses de la tentativa de asesinato contra su hijo Jordi Veras, que el expediente se encuentra en espera de que la Suprema Corte de Justicia, decida con relación a una demanda en declinatoria, incoada por Adriano Román, principal inculpado.
                                                                             
“Aunque la figura jurídica de la declinatoria no existe en el Código Procesal Penal dominicano, el imputado Adriano Román, ha hecho uso de ella en procura de retardar el proceso, empañar la limpia imagen del Departamento Judicial de Santiago, desesperar a la familia Veras, y burlarse de la sociedad dominicana”, apuntó el jurista.

Veras dijo que Adriano Román, se ha convertido en un reincidente antisocial, consuetudinario violador de las leyes penales, principal aliado y cliente de sicariato en el país, recurre a incidentes y provocando reenvíos, persigue que las pruebas en su contra de pagar para asesinar a Jordi, no sean conocidas.

Expresó que los dominicanos y dominicanas decentes y limpios, que se oponen al crimen organizado y en particular al crimen por encargo, ven en Román, el ejemplo vivo de lo que es un practicante de pagar para matar, como lo ha hecho con Miguelina Llaverías y su hijo Jordi Veras.

Lamentó que con infelices y falsos argumentos Adriano Román, pretende justificar su demanda en declinatoria, y así sorprender la religiosidad y buena fe de los jueces del más alto tribunal del país, la Suprema Corte de Justicia.

Agradeció además la solidaridad de amplios sectores de la sociedad dominicana, con el reclamo de justicia hecho por nuestra familia, y que a la vez es una manifestación de rechazo del país a la criminalidad y a la impunidad.