- Mantengo viva en mi memoria la fatídica mañana del día 2 de junio de 2010, cuando recibí la infausta noticia de que mi hijo Jordi, había sido objeto de un atentado al momento que llegaba al local del canal de televisión donde laboraba formando parte de un equipo de comunicadores y periodistas.
- El impacto de la noticia de la acción criminal me llenó de pena e indignación. Sabía que había sido la respuesta de un consuetudinario asesino, por el hecho de Jordi defender honesta y responsablemente a Miguelina Llaverías, frente a quien había pagado, anteriormente, para que también fuera asesinada.
- La acción criminal contra Jordi, y la forma alevosa que se ejecutó, me impuso poner a prueba mi resistencia como persona, el aguante como padre y la fortaleza ideológica para no caer en las debilidades normales que se apoderan de los seres humanos cuando resultan lesionados en lo más profundo del corazón.
- Dar tiempo al tiempo, armarme de paciencia, aliarme con la calma para esperar. Atender a que la esperanza me sirva de tranquilidad espiritual, y así no caer en la desesperación, desesperanza y el desánimo. Debía mantenerme rebosado de aliento, incentivado para no desvanecerme en ningún momento.
- Confiar, creer, estar plenamente convencido de que el expediente del Caso Jordi, en todo momento estaba en manos de magistrados confiables, me llevó a permanecer en una espera sin temores, sobresaltos, ni atrapado por el susto.
- Sin caer en la resignación me conserve firme, demostrando consistencia, eliminando de mi mente lo que podía conducirme a la inestabilidad, a la fragilidad en mi proceder. Me mantuve inquebrantable, inmutable, con la voluntad para tener aguante, entereza y vigor.
- En mi condición de padre de Jordi no descansé hasta ver descubierta la acción criminal en su contra. Entre el cielo y la tierra no hay nada oculto e hice mía la idea de que “tanta es la fuerza de la justicia que ni aun aquellos que se nutren de la maldad y del crimen pueden vivir sin ella”. A los que quisieron asesinar materialmente a Jordi, les alcanzó la vara de la justicia.
- En forma ininterrumpida, durante 87 meses he mantenido debidamente informada a la opinión pública nacional en todo lo relacionado con el atentado de que fue víctima mi hijo Jordi. Hoy se cumplen 87 meses de la tentativa de asesinato, y en vista de que el proceso judicial concluyó con sentencia dictada por la Suprema Corte de Justicia, doy por concluidas las publicaciones que he hecho desde que ocurrió la acción criminal.
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sábado, septiembre 02, 2017
A los 87 meses de la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi
viernes, diciembre 02, 2016
A 78 meses de la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi Veras
- Una acción criminal teñida de sangre no sólo daña a la víctima directa, sino que sus consecuencias alcanzan a familiares, seres queridos y a la parte más sensible y limpia de la sociedad. Las secuelas del crimen, su derivación, a veces van más allá de los objetivos dañinos perseguidos por los autores y patrocinadores.
- La tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi, ejecutada el 2 de junio de 2010, le causó lesiones permanentes en su cuerpo, y las mismas ha repercutido en forma terrible en todo su entorno, y particularmente a mí en el orden de salud y emocional. Pero nada, el hecho ocurrió, Jordi no lo provocó y yo nunca pensé que un acto tan abominable llegaría a alcanzar a uno cualquiera de mis hijos.
- Han transcurrido 78 meses desde que sucedió el operativo de sicariato financiado por Adriano Román y ejecutado por un equipo profesional del crimen. Durante este tiempo, arrastrando ese hecho doloroso, he tratado de cumplir con mi responsabilidad como padre y compromiso con la comunidad dominicana que le repugna la impunidad e indiferencia ante el delito.
- No estoy formado para cargar pesares, anidar rencores ni vivir bajo pesadilla. Debo seguir adelante sin tormentos, quejas ni gemidos. El caso de mi hijo Jordi es mío, como también los han sido las de otros dominicanos y dominicanas a quienes ante la injusticia, con satisfacción y sin paga alguna, ni espera de agradecimiento, he prestado mi concurso y solidaridad plena.
- En el caso de mi hijo Jordi, mentalmente he hecho una especie de pacto irrevocable con la perseverancia, tenacidad y tozudez porque me siento encadenado con el deber de que triunfe la justicia y aferrado al ideal de que en los tribunales sea vencido la criminalidad en la modalidad de sicariato en el crimen organizado.
- Ha sido un logro para mí permanecer con vida durante todo el período de la investigación y proceso judicial del expediente que en forma ininterrumpida he alojado en mi mente por más de seis (6) años, soportando pesadumbres de todo tipo. Quiero continuar formando parte del mundo de los vivos por lo menos hasta que finalice el trance, la dificultad que la criminalidad organizada, pagada por Adriano Román, colocó como tormento en el centro de mi familia quitando la tranquilidad espiritual que creí tener derecho al llegar a mi tercera edad.
- Mientras tanto me mantengo a la espera de los resultados de los recursos de casación interpuestos. Aguardo con la creencia de que la justicia imperará a la expectativa para ver si termina mi calvario. La desesperación y la desesperanza nunca han estado en mí, porque soy persona de convicciones, constancia e ideales.
- Finalmente, aprovecho la ocasión para hacer del conocimiento de la opinión pública nacional lo siguiente:
- Que no escapa a mi conocimiento el interés de Adriano Román, de estar en su casa planificando y pagando nuevos crímenes, y que el deseo suyo de irse a su hogar coincide con la intención de algunas personas, por conveniencia económica, de que así sea.
- A los desesperados por obtener dinero a cambio de que Adriano Román, regrese a su morada, les recuerdo que legalmente el Centro de Corrección y Rehabilitación Rafey Hombres, es el único lugar donde le corresponde permanecer a Román.
- El estado de salud de Adriano Román, y la autorización concedida para contraer matrimonio, no puede ser utilizado para favorecerlo con fines inconfesables. Los movimientos del señor Román, mientras permanezca cumpliendo condena, interesan a la seguridad pública, a la sociedad y a toda mi familia.
jueves, noviembre 03, 2016
Tras 77 meses de lucha en los tribunales, pide a la Suprema agilizar conocimiento de expediente
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| Ramón Antonio "Negro" Veras |
SANTIAGO.- El conocido jurista Ramón Antonio Veras (Negro) pidió a la Suprema Corte de Justicia que agilice, en la medida de lo posible, el conocimiento del expediente contra el empresario Adriano Román y demás involucrados en la tentativa contra su hijo Jordi en el 2010.
No obstante, reconoció que el alto tribunal tiene un gran cúmulo de trabajo, pero espera que el caso, que lleva más de seis años en los tribunales ordinarios del país, llegue a su fin y los culpables cumplan con sus sentencias.
En lo que concierne al estado actual de salud de Adriano Román, Negro Veras dijo que tanto él como su hijo Jordi han sido los primeros en solicitar que a Román se le preserve la integridad, a pesar del inmenso daño que le ha causado a su familia.
El jurista hizo la petición en un documento dirigido a los medios de comunicación al cumplirse el pasado 2 de noviembre 77 meses del intento de asesinato de su hijo.
Dijo confiar en que al final valga la pena la espera y la lucha que han tenido que llevar a cabo tosa su familia en la busca de justicia para quienes intentaron arrebatarle la vida al también abogado Jordi Veras.
miércoles, noviembre 02, 2016
A 77 meses de la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi Veras
- Aunque nunca he estado condicionado para la contrariedad, la realidad me obligó a lidiar con los contratiempos; con los sinsabores propios de un proceso penal como el relacionado con el caso de mi hijo, en el que están involucrados verdaderos profesionales del crimen organizado, que disponen de recursos económicos, y protección especial en el organismo que tiene que ver con la defensa técnica de los que, supuestamente, carecen de dinero para pagar los servicios profesionales privados de abogados o abogadas.
- Es muy difícil que una persona normal se prepare para aceptar tranquilamente las adversidades que se le puedan presentar en el curso de su existencia, y yo no soy la excepción. La desgracia que me llegó el 2 de junio de 2010, con la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi, no estaba en los cálculos calamitosos que lesionan el alma y trastornan la tranquilidad a que aspiramos y creemos merecer.
- Conocer algo de lo degradada que está hoy la sociedad dominicana, me ha hecho menos pesada la complicación, los percances que he tenido que sortear, capear sin caer en la desesperación ni en la claudicación. Sé que no puedo rendirme hasta llegar al final del asunto que ha golpeado a Jordi y a toda mi familia. No me han importado los imprevistos, obstáculos ni sinsabores; abandonar el escenario nunca ha estado en mis planes.
- Al cumplirse hoy setenta y siete (77) meses de la acción criminal de que fue víctima mi hijo, falta menos tiempo para concluir el proceso ante los tribunales que cuando comenzó seis años atrás. El camino que he tenido que recorrer ha sido largo y tortuoso, pero la distancia ni lo escabroso me ha mermado el ímpetu de ejercer el legítimo derecho a reclamar que se haga justicia, porque creo que se ha de imponer la ley y el derecho; que va a primar lo claro, franco y sincero, sobre lo taimado, sinuoso y maquiavélico.
- Es oportuno destacar que en el asunto que importa a Jordi, a mi familia y a la parte sana de la sociedad dominicana, en estos momentos se destacan dos temas que debo abordar por ser partes integrantes del caso: la salud del señor Adriano Román, y el estado del expediente ante la Suprema Corte de Justicia.
- En lo que concierne al estado actual de salud de Adriano Román, Jordi ha sido el primero en decir que a pesar del inmenso daño que le ha causado a él y a toda la familia, su deseo es que se le prevalezca su vida e integridad para que, en especial, pueda cumplir con las dos sentencias de que se ha hecho merecedor por los crímenes cometidos en las personas de su ex esposa Miguelina Llaverías y el abogado de ésta, Jordi Veras.
- En vista de que el expediente actualmente se encuentra ante la Suprema Corte de Justicia, Jordi y toda nuestra familia espera que, dentro del cúmulo de trabajo que pudiere tener ese alto tribunal, el mismo sea conocido en un plazo razonable, teniendo en consideración que el asunto ha permanecido ante los tribunales ordinarios inferiores, más de seis (6) años.
lunes, mayo 02, 2016
A 71 meses de la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi Veras
- Mientras algunas personas se lamentan haber superado la juventud y estar en la tercera edad, yo, por el contrario, me siento ser un suertudo, muy agraciado por haber llegado con vida a más de setenta y siete años. No me produce aturdimiento pensar que quiero formar parte del mundo de los vivos hasta que llegue la hora de la partida final.
- No me canso de repetir que tener vida a mi edad, me ha permitido establecerme en dos países: en el que nací y me desarrollé, y en el que me ha correspondido permanecer hasta ahora. Al prolongar mi existencia, he podido saber cómo puede cambiar el comportamiento de la especie humana de una generación a otra dentro del mismo territorio.
- Mantenerme con vida, por ejemplo, ha posibilitado que aprendiera a distinguir los profesionales del derecho de ayer y los de hoy, particularmente en lo que se refiere a conducta, decencia, honestidad y respeto a la majestad de la justicia. Los abogados y abogadas se caracterizaban por su gentileza, apego a los principios de la ética y la moral profesional, así como pulcritud en su lenguaje y esmerado proceder en los estrados.
- Por un conjunto de circunstancias que jamás en mi vida podría prever, he podido formarme una idea, más o menos clara, de que los hombres y mujeres de la toga y el birrete de hoy, en su gran mayoría, constituyen una ofensa, un bochorno, una afrenta para los profesionales del derecho.
- La tentativa de asesinato de que fue objeto mi hijo Jordi, el 2 de junio de 2010, y el proceso judicial seguido a los responsables de la acción criminal, me ha motivado a estar presente en las distintas audiencias efectuadas en primer grado y en apelación. La mayoría de los defensores técnicos de los imputados, en lugar de abogadas y abogados, se han comportado como ejemplos vivos de lo que son los profesionales del derecho de una sociedad degradada, en completo estado de descomposición.
- Una sociedad humana tiene que haber llegado a un grado tal de podredumbre para alojar en su seno a individuos que no tienen el más mínimo sentido de lo que es decencia, despojados de todo lo que significa decoro y comedimiento. De lo que he sido testigo en los últimos 71 meses es lo que ha parido como abogadas y abogados un medio social propicio a la insolencia, al lenguaje soez y descomedido.
- Solamente el deber que me impone estar reclamando justicia al lado de mi hijo, he tenido que escuchar a mujeres y hombres de baja estofa, que con su indignante proceder lesionan el augusto nombre de la justicia, estropean la venerable profesión de abogado y ponen en entredicho el nivel académico de la universidad de donde provienen.
- Ojalá llegue el día, que espero no sea tarde, cuando el ejercicio de la profesión esté apegado a la ética y a la moral profesional, y la sociedad cuente con un órgano que regule el comportamiento de las abogadas y abogados, no como ahora, que los togados rastreros, andan por ahí sin miramiento alguno, demostrando con su actitud que para ellos da lo mismo estar en una sala de audiencia que en un burdel.
- Mientras tanto, seguiré ahí, junto a mi hijo, como he estado desde hace 71 meses; consciente de que así como en la sociedad dominicana hay mujeres y hombres de bien y también escorias, entre los profesionales del derecho los hay dignos y honrados, así como abunda la basura con aparente rostro humano, subproductos sociales que con sus actuaciones dañan y hacen pestilente la profesión.
lunes, noviembre 02, 2015
A 65 meses de la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi Veras
- Para cumplir con un deber no podemos fijarnos plazos ni condiciones; debemos acatar hasta consumar el compromiso que hemos asumido, si en verdad estamos decididos a actuar con la responsabilidad que implica la misión o encargo.
- En mi condición de padre de Jordi Veras, me he impuesto la obligación de accionar para que impere la justicia en el caso de la tentativa de asesinato de que fue objeto el 2 de junio de 2010. No puedo, bajo ninguna circunstancia, permitir que por una negligencia o despreocupación mía, triunfe la impunidad. El deber me manda a mantenerme vigilante, ser cuidadoso y desplegar todo mi empeño para que sean castigados los culpables como bien merecen.
- La acción criminal contra mi hijo Jordi, no fue la obra de un delincuente actuando en forma individual, sino un operativo orquestado, planificado por un colectivo, una asociación que trabaja con los métodos del crimen organizado al más alto nivel del sicariato moderno.
- Se ha comprobado que el concierto criminal instrumentado para matar a Jordi, no terminaría con el asesinato, sino que fue pactado hasta más allá, lo que se ha evidenciado por la armonía, la coordinación, la coincidencia que han mantenido los coautores ante los tribunales.
- Adriano Román y la asociación de criminales que contrató para asesinar a Jordi, en todo el curso del proceso judicial, en lugar de arrepentimiento, han demostrado satisfacción por el acto criminal. En ellos no hay remordimientos, sino contumacia, persistencia, obstinación en seguir abrazados al crimen, desconocer la justicia y continuar matando por encargo.
- De la misma forma que calmadamente se reunieron para planificar el crimen contra mi hijo, en igual sentido, tranquilamente han preparado los incidentes para eternizar el conocimiento del asunto. Proceden a ritmo, sincopado, para que nada sea discordante. Aunque con diferentes defensores, tienen semejanza en los argumentos a los fines de burlar el sistema judicial.
- No escapa a la inteligencia de los hombres y mujeres sensatos del país, que la asociación de criminales que procuraron matar a Jordi, han recurrido a todas las maniobras ante la Cámara Penal de la Corte de Apelación, para que no sea conocido el recurso que ellos mismos interpusieron, lo que prueba que la impugnación que hicieron a la sentencia de primer grado no ha sido más que con el fin de continuar burlando el sistema judicial, a la sociedad, a la víctima y a su familia.
- Los responsables de la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi, en forma colectiva acordaron ejecutar el crimen, y también en sociedad han coordinado que no concluya el proceso en grado de apelación. Pero la dilación del caso no ha impedido ni impedirá mantenernos en firme reclamando justicia, y el transcurso de los meses no hará que cambiemos de actitud. Cualquier ocasión será oportuna para que predomine la justicia sobre la criminalidad y su aliada la impunidad.
- La sociedad dominicana se ha mantenido atenta a todo el curso del expediente del caso de mi hijo Jordi, no sólo por lo execrable del acto criminal, sino también por la alta peligrosidad que representa la cáfila de asesinos que componen Adriano Román y la banda de sicarios que contrató.
- En la etapa actual de la vida dominicana, cuando la criminalidad mantiene en estado de desasosiego a la sociedad, constituye un mensaje tranquilizador, para la comunidad decente del país que aspira a no vivir bajo la voluntad y capricho de la delincuencia, que se aplique la ley a los que se unificaron para llevar a cabo el asesinato contra Jordi.
viernes, octubre 02, 2015
A 64 meses de la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi Veras
- En ocasiones ocurren hechos negativos que afectan a una persona en particular, pero luego se convierten en experiencias positivas para toda la sociedad. La tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi, ocurrida el 2 de junio de 2010, fue para él y toda nuestra familia una acción dolorosa, lacerante, de la cual la comunidad dominicana puede sacar reflexiones edificantes.
- Adriano Román, estando en la cárcel, condenado por contratar y pagar para matar a su ex esposa Miguelina Llaverías, reiteró la acción criminal contra Jordi, lo que pone en evidencia que desde la prisión un recluso puede financiar un operativo de sicariato contra una persona cualquiera fuera del recinto carcelario.
- El caso de mi hijo Jordi sirvió para demostrar que es posible realizar una sería y efectiva investigación judicial y policial, que posteriormente haga posible una sentencia condenatoria ajustada a la ley y el derecho.
- Las incidencias del juicio que se le sigue a los imputados por la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi, se comprueba que el Código Procesal Penal, puede ser burlado por los imputados a los fines de eternizar el proceso judicial.
- El expediente de mi hijo Jordi, ha puesto en evidencia que cuando los imputados saben que la sentencia de primer grado está ajustada a las pruebas, al derecho y al debido proceso, utilizan el recurso de apelación como medio de confusión, y continuar así burlando el sistema judicial, a la sociedad, a la víctima y a su familia. Los condenados en primera instancia, conscientes de la justeza de la decisión apelada, recurren a los incidentes para que el fondo del fallo impugnado no sea conocido, como ha ocurrido con el caso Jordi.
- A la luz de lo ocurrido en el proceso judicial que se le sigue a los que quisieron asesinar a mi hijo Jordi, se impone estudiar a fondo la necesidad de una modificación del Código Procesal Penal, a los fines de impedir que se extienda la voluntad criminal de los imputados hasta obstaculizar la marcha de la justicia.
- La garantía y cumplimiento del debido proceso de que son merecedores los imputados, también debe alcanzar a la víctima. El caso de mi hijo Jordi ha sido desesperante para él, su familia entera y la sociedad dominicana, y más agraviante porque al cumplirse hoy 64 meses del hecho criminal, los condenados todavía continúan, en grado de apelación, burlándose de la sangre derramada por mi hijo, las lesiones permanente que lleva sobre su cuerpo, y la aspiración de la comunidad dominicana decente de que triunfe la justicia.
- He dicho y reitero, que quiero que mi familia sea la última en transitar por el calvario que ha pasado con motivo del hecho criminal contra Jordi, porque además de lo doloroso de la acción delincuencial, ha sido víctima de las imprevisiones del Código Procesal Penal, de las cuales se ha aprovechado el que pagó y los que ejecutaron el operativo criminal.
- El camino que hemos recorrido reclamando justicia ha sido sumamente traumático, y el curso del proceso ha sido un tránsito por el infierno. La parte decente de la sociedad dominicana que se vea en el espejo nuestro, y comprenderá así que estamos viviendo en un ambiente adecuado para que el crimen organizado y la delincuencia en general siga moviéndose a su antojo.
- La realidad es que Jordi y toda nuestra familia, no tiene otra alternativa que continuar soportando los incidentes burlescos que utilizan los imputados, aprovechándose de las debilidades que contiene el Código Procesal Penal, y que favorecen a la criminalidad.
- No importa el trecho que falta por recorrer ni lo tortuoso que resulte; estamos formados en la resistencia ante las dificultades; la endeblez jamás nos hará ceder; somos incansables, tenaces en procura de la justicia. Los que quisieron asesinar a Jordi, no lograrán abatirnos, porque nuestras convicciones son inflexibles ante el crimen.
martes, septiembre 15, 2015
Reenvían apelación del caso Jordi Veras
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| El empresario y sentenciado Adriano Román |
SANTIAGO. La Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Judicial de esta ciudad aplazó nuevamente el conocimiento de un recurso de apelación interpuesto por los implicados en la tentativa de asesinato contra el comunicador y abogado Jordi Veras Rodríguez.
Esta vez, varios testigos enviaron excusas a través de certificados médicos para justificar su ausencia al juicio. En el caso está involucrado el empresario santiagués Adriano Román Román, como principal autor intelectual del mismo y varias personas más que ya fueron condenadas por un tribunal competente de esta jurisdicción a penas desde 10, 15 y 30 años.
La causa fue pospuesta para el 17 de noviembre, a partir de las 9 de la mañana. Tanto el agraviado Jordi Veras como su padre, el reconocido abogado Ramón Antonio Veras (Negro), han manifestados en reiteradas ocasiones que tienen paciencia y que confían en la justicia local.
Jordi y su padre dicen que confían en que tarde o temprano todo quedará resuelto, ya que todo se ha ventilado en el proceso que lleva varios años.
En el mes de junio del 2010, varios individuos intentaron asesinar a Jordi cuando ingresaba al canal 25 de esta ciudad, logrando herirlo de dos balazos en la cara. Tras ser tratado en el país en varios centros de salud, fue llevado a Estados Unidos, donde se le practicó una cirugía para evitar consecuencias mayores en su visión, aunque tiene lesión permanente en uno de sus ojos.
Los implicados en el caso, además de Adriano Román, son los hermanos Engels y Francisco Alberto Carela Castro, Roberto Zabala Espinosa, Arturo José Ferreras, Franklin Gabriel Reynoso y Candy Caminero.
miércoles, septiembre 02, 2015
A 63 meses de la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi Veras
- A quien la criminalidad alcanza, tiene la opción de responder por sus propios medios, o aceptar que la justicia funcione. Con motivo de la tentativa de asesinato contra mi hijo José Jordi Veras Rodríguez, ejecutada el 2 de junio de 2010, nuestra familia escogió la vía en la cual creemos y por la cual hemos luchado: la justicia.
- Al decidirnos por la jurisdicción de los tribunales ordinarios del país, sabíamos que los mismos están sometidos a un régimen procesal ante el cual los jueces tienen que someterse para garantizar el debido proceso y los derechos de las partes envueltas en el caso.
- Además, procedimos convencidos de que los imputados recurrirían a todas clases de maniobras, incidentes y chicanerías, a los fines de desnaturalizar, eternizar, violentar y burlar las normas que regulan el proceso penal.
- No nos ha sorprendido, en lo absoluto, que el caso de mi hijo Jordi, haya sido objeto de casi cincuenta aplazamientos provocados todos por los integrantes de la asociación de criminales que quiso eliminar físicamente a Jordi.
- En todo momento hemos dicho, y ahora lo reiteramos, que los jueces que han intervenido en el conocimiento del caso de mi hijo Jordi, no tienen ninguna culpa de los reenvíos provocados por los imputados; los magistrados se han limitado a cumplir con las normas procesales.
- El hecho de que los imputados hayan abusado de las garantías procesales y de la debilidad de algunas de ellas, no quiere decir, en modo alguno, que la justicia haya hecho complicidad con los delincuentes.
- Hoy, después de 63 meses de ocurrida la acción criminal contra mi hijo, y luego de casi 50 aplazamientos, la realidad nos dice que los que se asociaron para matar a Jordi, han jugado a la eternización del proceso, como una forma de burlarse de mi familia, de la gente sana de la sociedad dominicana y de los órganos judiciales del país.
- El mensaje que están enviando los imputados en el asunto de mi hijo, es que aquí se puede matar, o pagar para que maten, y luego los criminales juegan a que el expediente caiga en el olvido, la víctima y su familia se desesperen, la justicia se canse y, al final, a la parte buena de la sociedad sólo le queda la frustración.
- En el caso de mi hijo hemos sido coherentes en el sentido de que para nuestra familia es una cuestión de honor que la justicia funcione, que se le aplique la ley a los que quisieron asesinar a Jordi.
- Con la tentativa de asesinato contra Jordi, se lesionó física y moralmente a éste, a la vez que se golpeó a nuestra familia y a lo que sirve de la sociedad dominicana. La desesperación no se apoderará de nosotros; continuaremos dándole seguimiento permanente y sin vacaciones al caso. El crimen no puede arrodillar a la justicia ni el dinero burlarla.
martes, junio 02, 2015
A 60 meses de la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi Veras
- Uno de los momentos más difíciles, de mayor contrariedad de mi vida, fue cuando recibí la desafortunada noticia, el día 2 de junio de 2010, bien temprano por la mañana, de parte de la esposa de Jordi, de que éste había sido objeto, de una tentativa de asesinato, al instante de entrar al parqueo del local del canal de televisión donde laboraba en un espacio televisivo.
- La información de la acción criminal contra mi hijo Jordi me impactó; la conmoción que sentí me dejó vivamente impresionado por lo inesperado del hecho; me sentí fuera de sí, atónito; pura y simplemente desconcertado; aquello fue un trance que no lo había enfrentado nunca, de ahí la tardanza y dificultad para reponerme.
- La duda de cuál era el estado real de la salud de Jordi, luego del atentado; de si estaba o no con vida; la ubicación donde había recibido los impactos de las balas que alcanzaron su cara, en fin, dentro de mi descalabrado estado de ánimo me hacia todas las interrogantes sin posibilidad de recibir respuesta alguna.
- Después de más de tres horas de inquietud, de desasosiego total, por fin, hizo acto de presencia mi amigo de siempre, el doctor Rafael Estévez Reyes, y me dijo que había intervenido quirúrgicamente a Jordi, que posiblemente perdería la visión del ojo derecho y que, de todas formas, había que esperar unas 48 horas. Las palabras del doctor Estévez Reyes, quien me genera total confianza como profesional, trajo algo de momentánea tranquilidad espiritual.
- Los días posteriores al 2 de junio de 2010, fueron de sobresaltos y angustia. A medida que avanzaban las horas, en mi mente se fijaba la idea de que Jordi se recuperaría, aunque estaba convencido de que no volvería a ver de su ojo derecho, como finalmente ocurrió.
- Mi vida, luego del 2 de junio de 2010, cambió por completo; nunca más he sido el mismo; ese hecho produjo una modificación en mi existencia. He tenido que vivir como un centinela dándole seguimiento a la salud de Jordi, a la seguridad personal mía y de mi familia, y vigilante del proceso judicial; y no voy a cambiar el ritmo; no hay variación alguna en mi marcha hasta que la justicia cumpla su función sancionando como merece al que pagó para matar a Jordi y a los que cobraron el precio para ejecutarlo.
- Sesenta (60) meses han transcurrido desde el día que se materializó la operación criminal de sicariato contra mi hijo Jordi. No tengo plazo previsto para concluir el cumplimiento de mi deber como padre; he dicho y reitero que soy el escudo de mis hijos, y les protegeré mientras esté con vida; esa es una decisión irrevocable, el mismo carácter que espero de la sentencia que se ha de dictar para que impere la justicia, se derrote la criminalidad y nunca triunfe la impunidad.
jueves, febrero 19, 2015
Aplazan recurso de implicados en caso Jordi Veras
Santiago. La Cámara Penal de la Corte de Apelación aplazó para el 14 de abril el recurso de apelación incoado por implicados en la tentativa criminal contra Jordi Veras.
Además, el tribunal presidido por José Saúl Canaán decidió conocer el próximo 25 de este mes una recusación contra el juez Wilson Francisco Moreta, quien integra el tribunal. Moreta fue recusado por Adriano Román, debido a que fue juez en el año 2007 que conoció otra acusación en su contra.
El grupo de implicados fue condenado el 17 de junio del 2014, por los jueces del Primer Tribunal Colegiado de este distrito judicial a las penas de 30, 20 y diez años. Uno de los sentenciados a 30 años de prisión es Candy Caminero por ser el sicario que hizo los tres disparos que impactaron a Veras y le provocó la pérdida de un ojo.
Ramón Antonio (Negro) Veras, padre de Jordi, dijo que siempre ha confiado en la idoneidad y sentido de justicia del material humano que ha de conocer del recurso de apelación.
jueves, octubre 02, 2014
A 52 meses de la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi Veras
- Toda sociedad humana dominada por la desigualdad, tiene en su seno grupos sociales en los cuales predominan ideas contrarias a la decencia y la convivencia civilizada; y la dominicana de hoy no es la excepción.
- En la medida que se agrieta la familia, en el medio social hacen acto de presencia acciones delincuenciales nuevas, como ha ocurrido en nuestro país con la modalidad criminal del crimen por encargo, el sicariato.
- En la actualidad, aquí, cualquier núcleo familiar está expuesto a que la criminalidad le alcance, como ocurrió con el mío, con la tentativa de asesinato de que fue víctima mi hijo Jordi, el día 2 de junio de 2010, de cuyo hecho se cumplen hoy 52 meses.
- Han sido momentos sumamente difíciles, angustiosos y desesperantes los que ha tenido que pasar Jordi y todos sus seres queridos; las lesiones por él recibidas, causadas por los disparos que impactaron en su cara, también han golpeado nuestra conciencia.
- Las sanciones impuestas por el tribunal al que pagó para que asesinaran a mi hijo, y a los demás integrantes de la asociación criminal, han aliviado en algo los pesares de Jordi y su familia.
- Los responsables del operativo criminal contra Jordi, ante las penas que les fueron impuestas, y de las cuales se hicieron merecedores, han recurrido en apelación, pintándose como inocentes, aunque están conscientes de que, real y efectivamente, se unificaron para matar a mi hijo.
- Hemos confiado, y seguiremos confiando en que la ley y el sentido de justicia va a continuar prevaleciendo para que Adriano Román, y los que recibieron el pago para asesinar a Jordi, reciban el castigo que merecen.
- La familia dominicana no puede vivir a merced del capricho de quien tiene dinero para pagar crímenes contra personas útiles a la sociedad. Se le envía un mensaje de advertencia a los que procuran hacer del sicariato una industria, sancionando a aquellos que se unificaron para quitarle la vida a Jordi.
sábado, agosto 02, 2014
A 50 meses de la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi Veras
- La realidad de la vida me ha permitido comprobar que la existencia de los seres humanos no se desarrolla en forma uniforme; que existen dificultades y tropiezos.
- En procura de la solución del caso de mi hijo Jordi, en el camino tuve momentos de flujos y reflujos, avances y retrocesos, hasta alcanzar una parte de los objetivos con la sentencia de primer grado que sancionó a los responsables de la acción criminal.
- Jordi y toda nuestra familia ha pasado episodios de sufrimientos en busca que se le haga justicia al que pagó para el crimen y quienes lo planificaron y ejecutaron. Poco a poco hemos tratado de superar los inconvenientes; a cada trastorno tratamos de buscarle salida adecuada recurriendo a mecanismos legales.
- Fueron muchas las ocasiones que nos sentimos golpeados en lo más profundo de nuestro corazón porque se prolongaba la investigación del asunto empantanaba en juicio. Pero en ningún momento renunciamos a reclamar limpieza en la obtención de los medios de prueba y el cumplimiento del debido proceso.
- Los momentos amargos que nos hicieron pasar nuestros adversarios ideológicos, abiertos y encubiertos, que se aprovecharon de la tragedia de nuestra familia para herirnos anímica y moralmente, al final saborearon el desaliento por la solidaridad que recibimos de lo mejor y más sano de la sociedad dominicana.
- Siempre hemos dicho que al caso de mi hijo Jordi le daremos seguimiento sin tregua, hasta que concluya con una sentencia definitiva e irrevocable; con la ley y el derecho, de manos con la justicia, de ser necesario recorreremos todas las instancias jurisdiccionales. Ante la criminalidad y el crimen organizado, no puede haber pausa, espera ni suspensión, sino continuación y reanudación permanente.
- Si el sicariato ha desafiado a nuestra familia, le aceptamos el reto. El medio de que disponemos para combatirlo es la ley, el derecho y la justicia; contamos con la razón y los hombres y mujeres de bien del país. La resistencia al crimen organizado es legítima.
- Hoy, al cumplirse 50 meses de la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi, continuamos firmes, convencidos de que la justicia continuará alcanzando a quienes quisieron llevar a nuestra familia dolor, angustia y luto.
jueves, julio 03, 2014
Tribunal lee su fallo del caso Jordi Veras
SANTIAGO. El Primer Tribunal Colegiado del Distrito Judicial de Santiago, leyó ayer durante audiencia la sentencia íntegra contra los condenados por el atentado criminal contra el comunicador Jordi Veras, mientras que el jurista Ramón Antonio (Negro) Veras reiteró que los que quisieron asesinar a su hijo Jordi, buscarán desacreditar y revocar la sentencia y continuarán en su afán de intentar nuevamente matarlo a él y a Jordi.
La sentencia, que contiene unas 70 páginas fue leída por la secretaria, del tribunal en presencia de familiares de los imputados o condenados y la parte acusatoria.
La audiencia estuvo presidida por la presidenta del Primer Tribunal Colegiado, la jueza Anneli Torres, y los jueces Sergio Furcal y José de Asís Burgos.
Negro Veras dijo que los condenados no lograrán materializar sus planes criminales. "Estamos advertidos y preparados para responderles en el escenario que escojan", expresó el jurista.
En ese sentido, manifestó que la sentencia, al ser dictada con apego a las pruebas ajustadas a la ley y al derecho, resistirá todas las impugnaciones.
miércoles, junio 25, 2014
El Doctor Bernardo Jiménez y su sicario Engels
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| Sara Pérez |
Como es de por más conocido, el martes 17 de junio del 2014, el Primer Tribunal Colegiado del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de Santiago, dictó una sentencia condenatoria contra el potentado Adriano Román, quien ha salido indemne de la mayor parte de la chorrera de crímenes en la que toda su vida ha estado involucrado.
Es apenas en los últimos años que se ha visto obligado a dar la cara por sus crímenes y eso solo ha sido en dos de los últimos asesinatos que ha ordenado y de los que se tienen noticias.
La condena se expandió hasta el sexteto de sicarios y representantes de sicarios que ejecutó -fallidamente- el plan de Román de asesinar al abogado Jordi Veras, contratando para ello los servicios de un señor llamado Francisco Carela Castro, que a pesar de su primordial protagonismo en los hechos, recibió la penalidad mas leve (10 años) y mantiene hasta el día de hoy, un perfil envuelto en brumas y que en las audiencias habría pasado completamente desapercibido, de tan discreto, a no ser por los destellos dorados -delatores- que se desprendían de los detalles en metal de sus costosas gafas de Cartier.
Por cierto, que no se por qué las revistas de sociales no incluyen una sección especializada en la alta moda, que lleva a los tribunales cierto tipo de acusados.
Los atuendos de diseño exclusivo de las chicas de Figueroa Agosto, merecieron algunos titulares, pero ni a las más veteranas cronistas dedicadas a las reseñas del buen gusto, se les ha ocurrido ir a cubrir entre sicarios, los desfiles de correas de Hermés, zapatos Gucci, camisas de Prada y pantalones de Armani. Pero ese es otro tema.
El intento de asesinato surgió por la sed de venganza de Adriano, tanto contra Jordi, como contra el padre de éste, el doctor Ramón Antonio Veras, quienes incurrieron en la ira volcánica de Adriano, porque representaron ante la justicia a varias de las víctimas de éste, destacando a doña Miguelina Llaverías, en un caso cuyas horripilantes incidencias y múltiples capítulos son de público conocimiento.
La sentencia contra los integrantes de la pandilla de criminales fue recibida con alivio por gran parte de la sociedad dominicana, que por cuatro años presenció cómo los cuartos de Adriano Román, le permitían a éste y a sus cómplices -incluyendo varios leguleyos que debían estar más presos que los propios sicarios- burlarse del sufrimiento terrible de un profesional irreprochable, de una familia conmocionada por la tragedia y, de paso, de un país completo, al poner en evidencia cuánto puede resbalar la justicia entre las viscosidades del dinero y de las mafias que proliferan al interior de la policía y entre los pasillos de los tribunales.
Y no es que la sentencia fuera todo lo drástica y ejemplar que debió ser. El caso no llevó a los estrados a todos los que formaban -y forman- parte de la red criminal. Muchos temas fundamentales no fueron ni mencionados, como la responsabilidad institucional de la Policía, de los organismos de seguridad y de la justicia misma, en esta clase de delitos. La sentencia ni siquiera consigue reponer en su totalidad los gastos económicos en los que ha incurrido la víctima, pero ya un par de los abogados de los condenados, han anunciado que apelarán.
El Doctor Bernardo Jiménez, defensor público del imputado Engels Carela Castro, condenado a 20 años por el caso de Miguelina Llaverías y a 20 más, por la tentativa de asesinato a Jordi Veras, ha manifestado que procederá a recurrir en apelación la sentencia que condenó a su defendido en el último de estos casos, alegando que su representado es “inocente” y que la sentencia en su contra fue “una decisión amañada y un mamotreto jurídico”.
En realidad, el Doctor Jiménez parecer estar un poco confundido. A pesar de los exitosos esfuerzos por obstruir y prorrogar el juicio y de las no tan exitosas conjuras delictivas para destruir -y robar- pruebas, la responsabilidad de su defendido en el crimen fue probada sin dudas razonables y sin dejar cabos sueltos, tal y como fue probada también su culpabilidad en el caso anterior, por el se encuentra preso.
Sin embargo, tal vez serían muy recomendables y convenientes las apelaciones, si estas no solo las hicieran los insuficientemente penalizados; sino también los insuficientemente compensados y los insuficientemente desagraviados.
Según se estableció en el juicio, Engels Carela Castro fue la persona que impulsó a Franklin Reynoso a ponerse a la orden de Adriano Román, en la contratación del equipo de sicarios que atentó contra la vida de Jordi Veras.
¿Cómo se estableció esto? Veamos: Primero, el también imputado Franklin Reynoso Moronta, quien compartía celda con Engels Carela, hizo una confesión voluntaria en presencia de su abogado.
Podría resumir esas declaraciones en un par docenas de palabras, pero me voy a permitir hacer una cita mas extensa, porque me parece un gran aporte para la cultura general del país, conocer ese subsuelo donde se habla de secuestrar, “lamberse” y “chapear” gente, como quien habla de arrancar una mata de lechuga.
En esas declaraciones, que forman parte del interrogatorio practicado por la entonces Fiscal de Santiago, Jenny Berenice Reynoso, el señor Franklin explica que:
“Engels Carela sabía que Adriano Román y yo nos decíamos hasta compadre por lo que me dice: -Franklin, dile a Adriano Román, como él vive pensando en eso, que si él quiere mandar a hacer cualquier tipo de trabajo, es decir de matar gentes, tú tienes las gentes que hacen cualquier tipo de trabajo de chapiar gente.
El es un viejo enfermo, maniático, por lo que yo fui donde Adriano Román y le dije que yo tenía unos amigos que mataban gentes, hacían secuestros, cualquier tipo de trabajo, entonces Román me contestó ¿Qué gente son esas, son profesionales, son militares, son buenos? Yo le contesto que si y por instrucciones de Engels Carela le digo que eran un coronel y un mayor, entonces Adriano Román dijo que bien, de acuerdo.
Luego pasan como 20 días y Adriano Román me jala y me pregunta, Oye, de los amigotes tuyos, que me dijiste que hacen el trabajo, ¿realmente son buenos? Yo le dije que si, pero en realidad no era yo que tenia las gentes para hacer el trabajo, era Engels Carela. Adriano Román me dice “yo tengo un enemigo. Quiero mandar a hacer un trabajo con las gentes tuyas, quiero sacar a ese hombre del medio, sin él yo salgo mas fácil”. No me dijo el nombre ahí y me jaló para el patio y ahí me dijo que se llamaba Jordi, que si mis amigos eran buenos, que investigaran primero sus movimientos, entonces yo voy donde Engels Carela y le digo que Adriano Román quería que mataran a Jordi y entonces Engels Carela me dijo yo lo conozco, ese es el abogado que fue contrario a nosotros en el caso, qué bueno, porque por él (Jordi Veras), en parte, yo estoy condenado a 20 años…”
En ese mismo testimonio, Reynoso pone en conocimiento de la entonces fiscal una serie de datos que coincidieron con las piezas de la investigación en curso y que eran de su conocimiento exclusivo, lo que probó la verosimilitud del declarante.
El señor Reynoso mantuvo esa versión de los hechos mientras estuvo preso en Moca, alejado de la zona de influencias directas y las presiones no muy cariñosas de Adriano Román y de los hermanos Carela.
Sin embargo, cuando Reynoso, que había confesado todo voluntariamente y en presencia de su abogado, fue traído nuevamente de la cárcel de Moca a Santiago, a la Cárcel de Rafey, que es el castillo feudal de Adriano, donde todos – tanto presos como “vigilantes”- forman parte de la servidumbre de este último, no se sabe a causa de cuáles circunstancias, maquinaciones, amenazas, presiones o sobornos, el imputado se retractó de sus declaraciones y donde dijo digo, dijo Diego y donde dijo Diego dijo digo.
En conclusión, el acusado se desmintió a sí mismo, con varios inconvenientes para él. Su confesión original no sólo fue hecha en frente de la fiscal, que como integrante del Ministerio Público es parte acusatoria y del doctor Ramón Antonio Veras, que en su condición de padre de Jordi es parte interesada y del propio abogado del reo; sino que había un cuarto testigo, que en su categoría de investigador policial, no pertenecía ni al banquillo de los acusados, ni al banquillo de los acusadores: el ex-coronel de la Policía Nacional José Rafael Méndez Taveras. Ese oficial es el segundo elemento en el establecimiento de las responsabilidades de Engels en la conjura.
La admisión voluntaria de Reynoso fue declarada inviable, aunque debió retenerse como prueba; pero esto último no resultó necesario, porque el relevante testimonio del oficial Méndez sí mantuvo su validez y uniendo los datos de ese testimonio, con el resto de las pruebas, el “mapeo” de llamadas, las grabaciones de los involucrados discutiendo sus planes de asesinato, los regateos por el precio del “servicio”, la reconstrucción documentada y probada de los pasos de los sicarios y la confesión del coordinador general del proyecto, Francisco Carela Castro, constituyeron un Jaque Mate, no solo para Adriano, sino para los otros seis, incluyendo y destacando a Engels Carela.
En su testimonio, cuya grabación y trascripción consta en el expediente, Méndez Taveras confirma que Engels Carela, en representación de su hermano Francisco Carela, envió a Franklin Reynoso donde Adriano Román a ofrecer los sicarios, a discutir precios, a promocionar la “profesionalidad” de los matarifes y luego también mandó una prueba de su “eficiencia”: Todos los datos de Jordi, sacados de Datacrédito y un informe sobre sus movimientos.
Engels, además fue el artífice de la grabación de la conversación entre Franklin Reynoso y Adriano Román y también fue Engels, quien puso en manos de su hermano dicha grabación, en una salida a un hospital.
Como podrá comprobar el Doctor Bernardo Jiménez, si se toma la molestia de examinar el expediente y las pruebas materiales del caso, esa fue la grabación que acabó en las muy desinfectadas manos de un reputado malabarista llamado doctor Carlos Balcácer, quien por feliz casualidad para él, solo participó en el juicio como testigo.
En el curso del proceso se estableció que Francisco Carela, hermano de Engels, dirigía el combo de sicarios, mientras este último contribuía con la empresa familiar, ubicando posibles clientes y promocionando el menú de servicios a la carta, que incluía desde “lamberse” o “chapear” personas, hasta hacer secuestros, grabar y chantajear visitantes de moteles y otros platillos de similar naturaleza.
Definitivamente, creo que para la sociedad dominicana sería muy fructífera la presentación de apelaciones, no tanto por parte de los inculpados, sino especialmente por parte de la víctima, ya que no es poco lo que falta por saber sobre quiénes son esos hermanos Carela.
En tanto, hagamos votos para que la Corte de Apelación ya se haya hecho una idea de los peligros que supone mantener juntos a los integrantes de esa organización criminal en una misma cárcel, dirigida y controlada por Adriano, quien no tiene nada qué perder y a quien le quedan muchos cuartos por gastar.
sábado, junio 21, 2014
Sobre el caso de Jordi Veras
Los implicados en el atentado criminal contra el abogado y comunicador santiaguero Jordi Veras Rodríguez fueron condenados a 30, 20 y 10 años respectivamente por el Primer Tribunal Colegiado del Departamento Judicial de Santiago.
La ciudadanía estuvo atenta a este juicio. Recordemos que este hecho ocurrido el 2 de junio de 2010 conmovió a Santiago y el país. Con esta sentencia la sociedad siente un poco de respiro, a la vez que se manda un mensaje positivo a la población de que no todo está perdido, que todavía hay esperanza, y que el mal jamás triunfará sobre el bien. Que no habrá impunidad, no importa el poder político o económico. Que los responsables de hechos criminales no podrán seguir humillando a este pueblo. Nuestro abrazo solidario al Dr. Ramón Antonio Veras -Negro-, a su hijo Jordi, columnista de Camino por más de 15 años, y a todos los que hicieron suya esta causa para que se hiciera justicia.
jueves, junio 19, 2014
Cuando sea Presidente
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| José Díaz |
Jordi y los demás
( I )
A mediados de los años 80s. empecé a estrechar relación con una figura que era símbolo en Santiago y todo el país: Ramón Antonio Veras (Negro). Ya lo conocía porque era a mí a quien correspondía invitar a las figuras que regularmente llevábamos al club “Onésimo Jiménez” de Los Maguises de la calle Salvador Cucurullo, a dar charlas. Negro era uno de los que rara vez se negaba al igual que Julian Serulle.
Creo que he estado en la izquierda política desde antes de nacer, y en medio de la pasantía médica, de 1983 a 1984 pasé por tres poblados y en ellos metí la cuchara en sus problemas, influenciado, además, por la Línea de Masas del PLD que impulsaban los Fiallo: Antinoe y Alberto.
Las visitas a casa de Negro coincidieron con nuestra estadía en el último poblado, que fue Jicomé de Esperanza, y fue allí donde pasé aquella poblada de Abril de 1984 en que por varios días el país se convirtió en un caos. Ocho jóvenes, de los grupos sociales de Jicomé, fueron acusados por el terrateniente de la comunidad de quemar unos almacenes de tabaco, logrando el apoyo de las autoridades y por espacio de cuatro meses fueron perseguidos estos muchachos. Negro fue su abogado, sin cobrar un centavo y con el agravante de que tenía que ir a Mao a los juicios y nunca preguntó si había para la gasolina. Tres de esos jóvenes fueron albergados en su casa en varias ocasiones y en cada una de ellas por varios días. Doña Carmen, la compañera y esposa de don Negro, nos trataba con gran delicadeza y finas atenciones y logré establecer con ella una buena relación aunque en medio de nuestras conversaciones éramos continuamente interrumpidos por un par de carajitos que iban y venían. Uno de ellos era Jordi, que 30 años después ha tenido que enfrentarse a un asunto judicial muy diferente, desligado de la parte política, pero que le ha permitido a don Negro, que lo ha acompañado a cada momento, adentrarse en un campo que requiere otras artes, pero ya de eso y la sentencia estaré escribiendo en la próxima.
miércoles, junio 18, 2014
Jordi Veras exclamó: “Por fin se hizo justicia”
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| Jordi Veras y su padre no pudieron ocultar la emoción al oír la sentencia en la que se condenaba a los implicados |
Con llanto y la satisfacción de haber logrado una sanción ejemplar, recibieron el abogado Jordi Veras y su padre Ramón Antonio (Negro) Veras la condena contra los siete implicados de una trama criminal que consternó a todos los sectores de la sociedad de Santiago y el país.
El también comunicador Jordi Veras tuvo que esperar cuatro años y quince días, desde aquel dos de junio del 2010 para escuchar 30, 20 y diez años de prisión repartidos a un grupo de siete, para luego confundirse en un abrazo con su padre, sus hermanos y todos aquellos que le alentaron y respaldaron a seguir adelante en su clamor de justicia.
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| Adriano Román, acusado de ser el autor intelectual del hecho |
La decisión fue tomada en la mañana de ayer por los jueces del Primer Tribunal Colegiado presidido por la magistrada Anneli del Carmen Torres y los jueces José de Jesús De Asís Burgos y Sergio Furcal, además impusieron el pago de cien millones de pesos como indemnización por daños físicos, psicológicos y al pago de las costas. El monto por indemnización sienta un precedente. El Ministerio Público pedía una condena de 30 años y la parte civil una indemnización de 250 millones de pesos. La mayor condena de 30 años fue impuesta contra Candy Caminero por ser el sicario que hizo los tres disparos que impactaron a Veras y le causó pérdida de la visión.
En tanto que para Adriano Rafael Román Román, acusado de pagar y planificar la tentativa, Engels Carela Castro, Franklin Reynoso Moronta, Roberto Zabala Espinoza y Arturo José Ferreras del Castillo se les impuso una condena de 20 años y diez para Francisco Carela Castro. La sentencia emitida establece que los imputados deberán cumplir la condena en el centro de corrección penitenciaria Rafey Hombres.
Víctima del sicariato
“Se ha hecho justicia y se empieza a resarcir a la sociedad. Yo dedico esta decisión del tribunal a todas las víctimas de sicariato, de la delincuencia y del crimen organizado, como sucedió con personas valiosas como Francina Hungría y otros”, apuntó Jordi Veras. Agradeció el respaldo brindado por los diferentes sectores de la sociedad, los que dijo le dieron fuerza para continuar hacia adelante y no desmayar en el pedido de justicia.
De su lado, Ramón Antonio (Negro) Veras, quien no pudo contener la alegría, advirtió que aunque se está haciendo justicia con esta decisión del tribunal, estará en vigilancia ininterrumpida para que los responsables de la tentativa cumplan su condena y se emita una sentencia definitiva. Agradeció la labor desempeñada por la entonces fiscal de Santiago, Yenni Berenice Reynoso, los investigadores policiales, encabezado por el general Héctor García Cueva y los actuales representantes del Ministerio Público en esta jurisdicción, con su actual fiscal Luisa Liranzo.
“Este es un gran paso de aliento para la sociedad, porque se ha hecho justicia, pero que sepan, que estaremos dando seguimiento constante en todas las instancias judiciales hasta lograr una condena definitiva”, puntualizó Negro Veras.
Recordó que había dicho que la lucha ha sido fuerte, ardua, pero mayor fue el apoyo, solidaridad y el cariño. “Yo pienso que cuando tú tienes eso nada es imposible, la sociedad dominicana ha sido la mejor resarcida con este asunto, porque necesitaba un mensaje, hemos estado golpeados por el sicariato y por la delincuencia”, manifestó. Y agregó que “el mensaje que ha mandado el tribunal desde Santiago en el día de hoy es diciéndole a los dominicanos y dominicanas que hay mejoras en este país; sí se puede, sí podemos hacer algo mejor de lo que tenemos y eso es una señal”, manifestó Veras.
Aunque el atentado contra Jordi Veras se produjo el día dos de junio cuando llegaba a las instalaciones del canal 25, ubicado en el centro histórico, para apresar e imponer las medidas de coerción contra los siete imputados hubo que esperar hasta el 17 de noviembre del 2010. El proceso se tornó lento, al punto de que durante la audiencia preliminar y el fondo, se produjeron 34 aplazamientos y cinco suspensiones.
Solo en la preliminar fueron 14 y otras veinte en el fondo, debido a las constantes argucias de los abogados de la defensa de los implicados, en algunas ocasiones, dejando de asistir o buscando como excusa el retiro porque no habían comido. Desde entonces, el proceso tardó tres años y seis meses, con al menos 300 horas de audiencias y de constantes reenvíos.
Una larga historia
El día cuatro de enero del 2011, la Corte de Apelación Penal del departamento judicial de Santiago, ratificó las medidas de coerción de un año de prisión preventiva contra el empresario Adriano Román y otros seis imputados en el atentado criminal contra Veras. El tribunal presidido por la magistrada Josefa Disla y los jueces Francisca Gabriela García de Fadul y Brunilda Castillo de Gómez, también rechazó la solicitud de los imputados que pedían se les garantizara visitas y la exposición al sol de Román, pues según los jueces, ellos no son competentes para regular esa situación. La decisión de los jueces ratificó la medida de coerción del pasado 17 de noviembre del 2010 por la magistrada Águeda García, del juzgado de Atención Permanente, que dictó doce meses de prisión preventiva contra los siete imputados.
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| Jordi y Negro Veras recibieron el respaldo de familiares y amigos |
La génesis de la tentativa contra Jordi Veras nace, tras la condena a 20 años de prisión lograda contra Román, por intentar ultimar a su exesposa Miguelina Llaverías. Veras para esa fecha era abogado de Llaverías. En la tentativa contra la expareja sentimental de Román también participaron Engels Carela y Franklin Reynoso.
La audiencia inició a las 9:50 de la mañana, con un resumen del proceso leído por el juez José de Jesús de Asís Burgos. El magistrado cuestionó que el Ministerio Público no individualizara las peticiones de las penas, lo que dijo era violatorio. El juez recordó que por materializar el crimen, el grupo recibiría la suma de un millón 500 mil pesos y que de ello fueron adelantados 200 mil pesos. El Primer Tribunal Colegiado avaló las pruebas presentadas por la Fiscalía y determinó que era Adriano Román la persona que se escuchaba, junto a Franklin Reynoso, en una grabación en equipo MP3, en el planificado crimen. También establece que el aparato fue facilitado por Engels Carela.
Tras presentar los argumentos que llevaron a tomar la decisión, la secretaria del tribunal, Vianela Guzmán, leyó la sentencia. El grupo está acusado de violar los artículos 59, 60, 265, 266, 295, 296, 297, 298 y 302 del Código Penal.
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| Los implicados no reaccionaron al escuchar la condena |
Durante todo el proceso desfilaron diferentes testigos del caso, entre estos el general Héctor García Cueva, quien para el día dos de junio del 2010, cuando ocurrió el hecho, se desempeñaba como director de inteligencia y dijo que en la trama, Román y Francisco Alberto Carela lograron contratar como sicarios al teniente de la Policía Roberto Zabala y al raso Candy Caminero Rodríguez. El general García Cueva, quien actualmente es el comandante de la plaza de la provincia Santo Domingo, dijo que lograron con la investigación determinar que los que están implicados fueron los responsables.
En total, fueron ocho los altos oficiales que sirvieron como testigos, incluido el general de la Armada Dominicana (Marina de Guerra) Wilfredo Ortiz, quien trabajó en la parte tecnológica en el proceso investigativo. Tamares Santiago, uno de los 24 testigos del proceso, durante las preguntas que hacía el Ministerio Público y la defensa de los imputados, refirió que para determinar la participación de Candy Caminero y Roberto Zabala, dos exagentes policiales, además de un mapeo, hicieron un rastreo por llamadas desde “teléfonos macos”. En el proceso de investigación comparecieron los fiscales Miguel Ramos y Newton López.
Reacciones
El abogado Leonardo Tavares, quien representó al imputado Franklin Reynoso, dijo que la decisión de los jueces era la crónica de una condena anunciada debido a la presión a la que fueron sometidos los magistrados. Puso como ejemplo la presencia constante que hacía el procurador General de la República, Francisco Domínguez Brito, al tribunal. “Parece que tiene mucho tiempo de ocio que solo hacía venir al tribunal”, expuso. Los imputados tuvieron poco respaldo de familiares y amigos.
El procurador General, Francisco Domínguez Brito, valoró las sanciones a los implicados en el atentado contra Veras.
Manifestó que este es un caso que golpeó lo más profundo de la familia dominicana y describió a la familia Veras como persona ejemplar, gente de bien de Santiago. “Uno ver ese tipo de crimen indudablemente que consterna y duele, nosotros esperamos la mayor de las sanciones, esperamos una decisión drástica, esperamos un mensaje de no impunidad. Esa es nuestra esperanza en la mañana de hoy”, sostuvo Domínguez Brito. Dijo que con esta decisión judicial se está enviando un mensaje contra los responsables de estas acciones. “Nosotros creemos que a los que cometen este tipo de actos debe aplicarse todo el peso de la ley y sancionarlos”, dijo Brito.
Familiares y amigos los respaldaron
Jueces, exmagistrados de la Suprema Corte de Justicia, empresarios y comunicadores, entre otros, acudieron a escuchar la sentencia en solidaridad con el abogado Ramón Antonio Veras y Jordi Veras. Entre los que dieron su apoyo estaban el empresario Félix M. García C., y el exjuez de la Suprema, Julio Aníbal Suárez.
En todo momento también estuvieron dos de sus hermanos, quienes al ver que se hacía justicia se fueron en llanto. El procurador General de la República, Francisco Domínguez Brito, quien esperaba la pena máxima contra los siete imputados, dijo que con esto la Justicia envía un mensaje a los que se dedican a estas acciones. A lo largo de estos más de cuatro años, Negro Veras escribía un artículo y convocaba a rueda de prensa para recalcar el reclamo de justicia por el caso de su hijo, periodo con el que logró la solidaridad de Santiago y el país.
Complacidos
José Lorenzo Fermín
Abogado de Jordi Veras
“La Justicia da con esta decisión un paso de avance, cuando castiga a los responsables de estas acciones criminales y sienta un precedente para quienes incurren en este tipo de acciones criminales”.
Francisco Domínguez Brito
Procurador de la república
“Uno ver ese tipo de crimen indudablemente que consterna y duele y lo que se espera es que se aplique la mayor de las sanciones, esperábamos una decisión drástica, esperamos un mensaje de no impunidad”.
Jordi Veras dedica la sentencia a las víctimas del sicariato
Santiago. Entre lágrimas, un Jordi Veras visiblemente emocionado señaló que la sentencia que condena a sus agresores a 30, 20 y 10 años de cárcel la dedicaba a cada una de las víctimas que no sobrevivieron al sicariato en los últimos años. De igual manera, dijo, a todas esas familias de las víctimas que quedaron sin esperanzas tras la pérdida de sus parientes. Expresó que en su caso se ha hecho justicia y señaló que la misma sienta un precedente contra el crimen organizado y el sicariato.
“Estamos conformes con la sentencia. Nosotros podemos afirmar que esta sentencia se ha casado con la justicia y la sociedad dominicana. Con ella se ha mandado un mensaje clave de que estamos de frente contra la impunidad y el sicariato”, expuso el abogado y comunicador. Mientras su padre, Ramón Antonio (Negro) Veras, a quien tampoco le faltaron las lágrimas, dijo que se mantendrá firme y vigilante todos los días de su vida para que los agresores de su hijo cumplan su condena.
“Han sido días muy fuertes para toda la familia, porque el escuchar durante todo este proceso la forma de cómo se tramó y se calculó el crimen contra mi hijo me dolió en lo más profundo de mi corazón y no tengo más que llorar y llorar porque eso me llena de impotencia”, dijo llorando.
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martes, junio 17, 2014
¡Por fin! Condenan los que intentaron matar a Jordi Veras
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| José Jordi Veras Rodríguez y Ramón Antonio "Negro" Veras |
SANTIAGO.-El Primer Tribunal Colegiado del Distrito Judicial de Santiago condenó a 10, 20 y 30 años, respectivamente, a los acusados del atentado criminal contra el abogado y comunicador Jordi Veras, hijo del reconocido jurista santiagués Ramón Antonio–Negro- Veras, ocurrido el 2 de junio del 2010 cuando llegaba al canal 25 donde tenía un programa de televisión.
La pena máxima (30 años) fue impuesta contra Candy Caminero Rodríguez, quien hizo el disparo contra Veras, a Adriano Román, Engel Carela Castro, Franklin Reynoso, Arturo del Castillo y Roberto Zabala los condenaron a 20 años de prisión.
En tanto que Francisco Carela Castro fue condenado a 10 años tras las rejas.
Asimismo, los jueces ordenaron una indemnización de 100 millones de pesos por daños y perjuicios contra Jordi Veras, a quien el grupo intentó matar en el 2010.
Tras escuchar la sentencia Jordi y su padre Negro Veras irrumpieron en lágrimas y se confundieron en un abrazo, luego de cuatro años batallando para que se haga justicia.
El atentado fue ordenado por Adriano Román, según determinaron las investigaciones del Ministerio Público y la Policía Nacional, cuyo plan fue orquestado desde la cárcel de Rafey, donde el empresario cumple una condena a 20 años de prisión por atentado criminal contra su ex esposa, Miguelina Llaverías, en cuyo caso Jordi fungió como abogado.
El atentado ocurrió el 2 de junio del 2010, cuando el jurista penetraba a las instalaciones del Canal 25 de Santiago, donde fue herido de dos disparos en el rostro, perdiendo de manera permanente la visión en su ojo izquierdo.
La lectura de la misma fue realizada por la secretaria de dicho tribunal, Vianelis Guzmán, labor que se extendió por alrededor de 30 minutos. Al final se produjo una explosión de alegría por parte las personas que fueron a presenciar la lectura.
El Primer Tribunal Colegiado de este Distrito Judicial es presidido por la magistrada Annelis Torres y completado por José Rafael de Asís Burgos y Sergio Furcal.
En el proceso Veras Rodríguez fue representado por los abogados Lorenzo Fermín y María Alejandra Veras Pola.
En la lectura del dispositivo de la sentencia, que será leída íntegramente el 2 de julio en el mismo tribunal, estuvieron presentes el procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito y la fiscal Luisa Liranzo.
Expresan gratitud
Ramón Antonio -Negro- Veras y su hijo Jordi agradecieron a los diversos sectores de la sociedad dominicana que los acompañaron durante los cuatro años de lucha para que se hiciera justicia y prometieron seguir hasta tener un juicio condenatorio de la cosa irrevocablemente juzgada.
Negro Veras indicó que esa sentencia condenatoria a los acusados no es un triunfo de su familia, sino de la sociedad dominicana, que enfrenta toda clase de crímenes e injusticias.
Expresó que lo logrado ayer es un paso importante, pero que todavía hay que seguir luchando hasta el final.
Se la dedica a las víctimas del sicariato
Tras conocer la sentencia dictada por el Primer Tribunal Colegiado de Santiago, Jordi Veras expresó que se la dedicaba a las víctimas del sicariato en estos últimos cuatro años que no tuvieron su suerte, que logró sobrevivir.
Familia Veras Rodríguez cree Tribunal se “Casa con la Gloria”
SANTIAGO.-La familia Veras Rodríguez, afirmó ayer que el Primer Tribunal Colegiado del Departamento Judicial de Santiago se “casó con la gloria” al dictar una sentencia condenatoria ejemplarizante contra Adriano Román y otros implicados en el atentado criminal contra Jordi.
Tanto Negro Veras, como Jordi, hablaron a los periodistas minutos después de que fuera leyera la sentencia que condena a 20 años de prisión a Adriano Román y a una indemnización de 100 millones de pesos a la familia Veras Rodríguez, específicamente a la victima Jordi Veras.
Ante un auditorio integrado por el Procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, la procuradora fiscal de Santiago, Luisa Liranzo, jueces, ministerio público, abogados, empresarios y comunicadores el primer tribunal Colegiado condenó a 30 años de prisión a Candy Caminero Rodríguez, quien disparó contra Veras, mientras que el autor intelectual, Adriano Román, Roberto Zabala, Arturo Ferreras, Franklin Reynoso y Engels Varela Castro, les impusieron 20 años.
Mientras que Francisco Carela Castro, quien cooperó con la justicia para esclarecer el hecho, se le impuso una pena de solo 10 años, aparentemente negociada porque contribuyó a aclarar el hecho.
Cuando fue leida la sentencia el aplauso y evidente satisfacción no se hizo esperar y los abrazos, lloros y muestras de solidaridad se expusieron en la sala de audiencia.
Se recuerda que Jordi Veras, fue atacado a tiros en el parqueo del canal 25 el 2 de junio del 2010, en el marco de un atentado criminal ordenad por Adriano Román.
El licenciado Jordi Veras y Negro Veras dijeron que es satisfactoria la sentencia y que darán seguimiento para que los sentenciados a 140 años en total cumplan su condena.
Igualmente, consideraron que es un ejemplo de la buena administración de justicia y de una parte importante de la sociedad que se identificó con este caso hasta el ultimo momento.
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